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Sesión de fotos de bebé: cuándo hacerla y cómo prepararla
Los primeros meses pasan mucho más rápido de lo que imaginamos.
Cambian los gestos, la mirada, las manos, la forma de sonreír… y de repente aquellas expresiones que veíamos todos los días han desaparecido para dar paso a otras nuevas.
Por eso una sesión de fotos de bebé no consiste solamente en hacer unas fotografías bonitas.
Se trata de guardar una etapa que dura muy poco.
¿Cuál es el mejor momento para hacer una sesión de fotos de bebé?
No existe una única edad perfecta porque cada bebé es diferente y también depende mucho del tipo de fotografías que queráis tener.
Personalmente, para el tipo de fotografía natural que realizo, me gusta esperar aproximadamente un par de meses después del nacimiento.
En esas primeras semanas el bebé cambia muchísimo. Poco a poco empieza a definir mejor sus rasgos, aparecen nuevas expresiones y comienza a relacionarse de otra manera con sus padres y con todo lo que tiene alrededor.
A partir de ahí podemos conseguir fotografías mucho más variadas sin necesidad de forzar posiciones ni situaciones.
Si lo que buscáis específicamente son fotografías de recién nacido durante sus primeros días de vida, el planteamiento de la sesión será diferente y deberá adaptarse completamente al ritmo y las necesidades del bebé.
Para mí lo importante nunca es conseguir una postura concreta.
El bebé marca el ritmo.
Una sesión sin prisas
Cuando fotografío bebés intento que la sesión sea tranquila.
Puede haber momentos para darle de comer, cambiarle, dormir, cogerle en brazos o simplemente esperar unos minutos.
Y no pasa absolutamente nada.
De hecho, muchas veces algunas de las fotografías que más me gustan aparecen precisamente en esos momentos que inicialmente no estaban previstos.
Una madre calmando a su bebé.
Un padre cogiéndolo en brazos.
Una mirada.
Una pequeña sonrisa.
Son fotografías que hablan mucho más de una familia que cualquier pose preparada.
¿Dónde hacer las fotos del bebé?
Una de mis opciones favoritas es realizar la sesión de fotos del bebé en casa.
El bebé permanece en su entorno habitual y los padres suelen estar mucho más cómodos.
Además, la casa también cuenta parte de la historia.
Su habitación, la cama de los padres, el salón donde pasáis tantas horas juntos o simplemente una ventana con buena luz pueden convertirse en escenarios perfectos.
No necesitamos preparar un decorado enorme.
Muchas veces una buena luz y un momento real son suficientes.
También podemos realizar la sesión en exterior cuando la edad del bebé, la época del año y la temperatura lo permitan
La luz, cuanto más sencilla mejor
Siempre que puedo aprovecho la luz natural de una ventana.
Es suave, cercana y permite conseguir fotografías muy naturales.
Si las condiciones de la casa lo requieren puedo complementar la iluminación, pero intento que nunca se pierda esa sensación de intimidad.
El objetivo es que cuando miréis las fotografías dentro de unos años recordéis a vuestro bebé.
No el equipo fotográfico que había alrededor.
Cómo vestir al bebé para una sesión de fotos
Mi consejo es sencillo:
menos suele funcionar mejor.
Evitaría prendas con grandes dibujos, textos o colores demasiado estridentes.
Los tonos neutros y la ropa sencilla permiten que la atención permanezca en el bebé y en las personas.
Lo mismo ocurre con los padres.
No hace falta ir exactamente vestidos iguales, pero sí recomiendo buscar cierta armonía entre los colores.
Blancos, beige, grises, tonos tierra o colores suaves suelen funcionar especialmente bien.
Y si tenéis dudas, podemos verlo antes de la sesión.
Algunos consejos antes de la sesión
Intentaría que ese día vuestra agenda estuviera lo más despejada posible.
Las prisas y los bebés rara vez hacen buena pareja.
También recomiendo tener preparada una pequeña selección de ropa, pañales, algún juguete habitual y todo aquello que normalmente utilizáis para que el bebé esté cómodo.
Pero tampoco necesitamos llenar la habitación de accesorios.
En una sesión de este tipo, vuestros brazos probablemente sean el mejor escenario.
Otra cosa importante es intentar escoger un horario en el que vuestro bebé normalmente esté tranquilo o receptivo.
Nadie lo conoce mejor que vosotros.
Yo puedo aconsejaros desde el punto de vista fotográfico, pero vosotros conocéis sus horarios, cuándo suele dormir, cuándo come y en qué momentos está más despierto.
Padres y hermanos también forman parte de la historia
Aunque hablemos de una sesión de bebé, siempre recomiendo hacer algunas fotografías con los padres.
Y si hay hermanos mayores, también con ellos.
Porque dentro de unos años esas fotografías tendrán un valor completamente diferente.
No solo recordaréis cómo era vuestro hijo.
También podréis recordar cómo erais vosotros cuando él era así de pequeño.
Y eso, para mí, es una parte fundamental del reportaje.
Fotografías naturales que ganan valor con los años
Mi manera de trabajar este tipo de sesiones está muy alejada de llenar una fotografía de accesorios.
Prefiero las expresiones.
Las manos.
Las miradas.
La relación entre padres e hijos.
Aquellas pequeñas cosas que hoy parecen completamente normales y que dentro de diez o veinte años tendrán un enorme valor.
Porque fotografiar a un bebé es también fotografiar una familia que acaba de cambiar.
Sesiones de fotos de bebé en Madrid
Realizo sesiones de fotos de bebé en Madrid en casa, en exteriores o en una localización que tenga significado para vosotros.
Antes de la sesión podemos hablar sobre el tipo de fotografías que buscáis, la ropa, el horario y el lugar que mejor se adapte a vuestro bebé.
No hace falta saber posar.
No hace falta que vuestro hijo esté tranquilo durante toda la sesión.
Y tampoco necesitamos que todo salga exactamente como estaba previsto.
Precisamente ahí está la belleza.
En dejar que las cosas sucedan y estar preparado para fotografiarlas.
Porque dentro de unos años probablemente no recordaréis si aquel día vuestro bebé estuvo diez minutos llorando.
Pero sí recordaréis lo pequeño que era cuando cabía entero entre vuestros brazos.
Dani Haro – Fotografía emocional, familiar y natural.
Historias reales contadas con luz y naturalidad.



